jueves, 13 de mayo de 2010

CATETO A BABOR

Si yo sabía que sin dar vergüenza no nos podíamos ir…

En el avión Marta se echó la nata para el café en la ensalada, en el subway no sabíamos cómo sacar las bebidas del frigorífico (todo el mundo sabe lo complicado que pueden llega a resultar las nuevas tecnologías), el protocolo de las propinas nos ha costado dos días de observar a los lugareños y de quedar mal o demasiado bien, pero hoy, cuando hemos estado diez minutos intentando echar gasolina, para

estupefacción del gasolinero… para al final tener que dar la vuelta al coche… me he dicho… Marina está claro que no te van a invitar a ninguna cena con el embajador…

Hoy, a parte de esta escena del Paco Martínez Soria, hemos ido a Yosemite. Hemos tardado 5 horas en hacer 330 Km. Si mucho coche, mucho coche pero aquí el límite de velocidad son 105 Km hora, vamos que hemos llegado sin acelerar, con el cague del pasar por los ranchos de los chicos del maíz… hasta se nos ha caído un árbol en medio de la carretera para dar tiempo a llegar al tío de la motosierra.



Pero bueno después ha llegado lo bueno… paisaje increíble, árboles gigantes, cascadas altísimas, hemos visto muchos animalitos (sólo nos han faltado los osos)…

para mí, ha sido de los paisajes más increíbles que he visto nunca… bueno después de Marta y Rubén haciendo cosas raras en el bosque y de Rubén ensañando la colilla…él dice que hacía frío… yo simplemente he intentado no pensar…

Ya estamos en la cabaña, que está muy bien… pero como somos “austeros” no tiene calefacción, así que hemos decidido hacer el 444 y dormir todos juntos… que no, que es broma, que yo de estos no me fío que están en la edad del pavo.

Un beso a todos y mañana seguimos con el relato por death valley. Muaaaaaaaaaaaa os queremos.

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